Acero Corten, funcionalidad y estética
El profundo conocimiento de cada material permite a PERFORMA acompañar cada propuesta abordando desde el comienzo los puntos a potenciar y subsanar aquellos que no deben obviarse para el mejor desempeño de los materiales. La evaluación del ciclo de vida de los productos permite definir qué material o revestimiento es el indicado o el que mejor se adecua a un proyecto y cuáles son los requisitos para su conservación.
En lo que respecta al acero corten, se está frente a un acero que tiene la particularidad de no verse afectado por la corrosión. Esto se debe que su composición química (aleación de acero con níquel, cromo, cobre y fósforo) permite que su oxidación tenga características especiales que protegen la pieza frente a la corrosión atmosférica. Por lo tanto, este material se destaca porque la oxidación pasa a ser voluntaria y controlada. En la fase inicial de la corrosión se forma una película de óxido delgada de apariencia rojizo-anaranjada, muy bien adherida, impermeable al agua y al vapor de agua, que impide que la oxidación del acero avance hacia el interior de la pieza.
En condiciones normales, esta película de óxido es particularmente densa, estable y regeneradora: si la superficie recibe algún daño menor que afecte la capa de óxido, ésta se regenera y acaba homogeneizándose. Su color rojizo puede variar de tono con el paso del tiempo y según la ubicación donde se instale el elemento y en función de los ciclos sol/ lluvia/ viento a los que se vea expuesto. Esto se puede observar en ambientes tales como zonas costeras, áreas industriales, etc. El color característico de este acero y sus cualidades son valoradas por su impronta estética.
Se debe considerar que las partículas de óxido superficial del acero corten, se desprenden con el agua. En consecuencia, si está en contacto con otros materiales, estos residuos provocan marcas de óxido de compleja remoción. Se sugiere la aplicación previa de un tratamiento anticorrosivo conocido como “baño de paro”. Este consta de una primera aplicación con un activador del óxido, y la posterior colocación de un producto que detiene la acción del óxido. Para finalizar se aplica un barniz.
En el caso que la pieza esté en interior, el óxido tenderá a ser más rugoso, algo menos denso y uniforme y tendrá un color anaranjado intenso. Si el material es utilizado en piezas interiores también se aconseja la aplicación de un barniz adecuado para que su uso cotidiano no se vea afectado por marcas en otro objeto. El periodo medio de oxidación natural del corten para que el tono de la capa de óxido se estabilice es de aproximadamente 12 / 18 meses. En promedio, la resistencia a la corrosión atmosférica del acero corten es cuatro veces superior al acero sin componentes.